Clásicos

El primer diseño mundial de Porsche fue eléctrico

Desde la construcción del primer deportivo que llevó el nombre de Porsche (el Typ 356 de 1948), Porsche AG ha sido considerado como el fabricante de vehículos deportivos líder en el mundo. Pero la historia de la compañía se remonta a un periodo muy anterior: en 1898, Ferdinand Porsche presentó el coche eléctrico “Egger-Lohner electric vehicle, C.2 Phaeton model” (conocido con el nombre reducido de “P1”), el primer diseño mundial de Porsche. Después de 116 años, el vehículo original sin restaurar ha sido recuperado y traído para enriquecer la colección del Museo Porsche, una verdadera joya técnica e histórica.

Han pasado cinco años desde que, en enero de 2009, se abrió el Museo Porsche que con la incorporación de este diseño ve reorientada su exposición permanente. Junto a la reestructuración del esquema para el área dedicada a la historia del producto y la competición, el “P1” forma ahora una pieza central utilizada para introducir a los visitantes a la primera parte de la exposición, el “prólogo”. El innovador concepto de vehículo “P1” hace de puente entre el pasado y los desarrollos actuales, como el Porsche 918 Spyder. Como una referencia técnica, el 918 Spyder sigue una larga tradición que se inició hace 116 años con el “P1”.

El “P1”, diseñado y construido por Ferdinand Porsche, fue uno de los primeros vehículos matriculados en Austria y apareció por las calles de Viena el 26 de junio de 1898. Porsche grabó el código “P1” (correspondiente a Porsche y al número 1) en todos los componentes principales, dando así el nombre extraoficial al vehículo. La enorme cantidad de ideas materializadas sobre este vehículo siguen siendo destacables a día de hoy. El compacto módulo eléctrico, que pesaba sólo 130 kilos, ofrecía una potencia de 3 caballos. Para periodos cortos se podían llegar hasta 5 caballos en el modo de sobrecarga, lo que permitía al P1 alcanzar los 35 km/h. Cuando se conducía de esta forma, la velocidad del coche se regulaba a través de 12 controladores. La autonomía total de este automóvil podía extenderse hasta los 80 kilómetros, una cifra considerable para un vehículo de aquel periodo. Otra innovación más fue la carrocería alternativa del coche, que permitía su uso tanto en invierno como en verano.

La primera prueba práctica aguardaba al “P1” en septiembre de 1899, con motivo de la exposición internacional de vehículos de motor, que tuvo lugar en Berlín, la capital de Alemania. Ya en 1899 la competencia para producir los mejores sistemas de propulsión era feroz. El 28 de septiembre, en Berlín, se anunció una carrera para probar el rendimiento de vehículos eléctricos sobre una distancia de 40 kilómetros, con un premio para el ganador. La ruta exigía una gran habilidad por parte de los participantes, quienes debían abordar retos tales como afrontar fuertes pendientes. Con tres pasajeros a bordo, Ferdinand Porsche condujo su “P1” hasta la línea de meta y sacó una ventaja de 18 minutos al siguiente competidor. Más de la mitad de los participantes no llegaron al final por problemas técnicos. Ferdinand Porsche también se colocó al frente en la prueba de eficiencia, ya que su “P1” fue el que tuvo el consumo de energía más bajo en tráfico urbano.

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Jose Antonio

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