Clásicos

RENAULT 4CV «cuatro-cuatro»

Cuando el 33º Salón de París abrió sus puertas el 3 de octubre 1946, después de una pausa de 8 años tras la Segunda Guerra Mundial, uno de los modelos en exposición que más sensación causó, fue el desarrollado por Renault en total secreto, el 4CV. Una carrera fulgurante y de gran éxito esperaba a este coche que comenzó su vida como una operación encubierta.

Un coche lleno de historia

El 16 de junio de 1940, las fuerzas alemanas se hicieron cargo de la gestión de las plantas de Renault y se congelaron todos los proyectos de automoción en curso. Pero un grupo de valientes ingenieros de Renault con una pasión por su trabajo, decidió desafiar la prohibición y comenzó estudios de investigación en secreto de un vehículo nuevo. Fijan 2 requisitos fundamentales; el coche tenía que ser de bajo costo y frugal con el fin de adaptarse a la escasez de combustible. Así comenzó el proyecto 106, que allanó el camino para el 4CV.

Cuando Francia fue liberada, el proyecto se aceleró. En marzo de 1945, Pierre Louis Renault Lefaucheux fue reemplazado del frente de la empresa estatal Régie Nationale des Usines Renault. El nuevo presidente y consejero delegado estaba muy entusiasmado con este pequeño, económico y eminentemente asequible coche, y decidió mejorar el modelo con el fin de llevarlo al mercado.

Un enorme éxito popular

Los primeros 4CV abandonaron la fábrica Renault en 1947, estaba disponible con un solo tipo de carrocería, un color y un motor; la Francia de la posguerra no tenía tiempo para Renault 4CVsutilezas. La necesidad principal era satisfacer las necesidades de los clientes franceses que descubrieron los placeres de la libertad… y días de fiesta.

Ligero (560 kg) y económico, el Renault 4CV fue capaz de llevar a 4 personas cómodamente, gracias a su piso plano permitido por el nuevo motor en la parte trasera.

Fueron producidos más de 1 millón de unidades, gracias a las nuevas líneas de transferencia que anunciaba la era de la automatización. Se vendió en los EE.UU. y se producía en Japón.

El Renault 4CV fue producido en varias versiones poco después, desde un modelo muy económico al seductor convertible y deportivo 1063.

El 4CV también rompió récords de ventas en abril de 1954 con 500.000 unidades. Seis años después, había aumentado a 1.105.547 vehículos, en ese momento un récord para un vehículo francés. El Renault 4CV estaba en sintonía con la libertad después de la guerra.

El 4CV, un pequeño corredorRenault 4CV

El 4CV resultó ser un competidor fuerte desde el principio, cosechando su primera victoria el 19 de septiembre de 1948 en Mont Ventoux. A raíz de esta victoria, la dirección dio el visto bueno para el desarrollo de una versión deportiva, el Renault 1063. Entre 1951 y 1954, este vehículo ganó trofeo tras trofeo, el Rally Monte-Carlo, Rally Tulipanes, Alpine Cup, Tour de Francia e incluso el evento Le Mans de 24 horas. Este coche fácilmente modificable atrajo el interés de preparadores de vehículos a pequeña escala, tales como Jean Redele que utilizó el 4CV como base de sus famosos modelos Alpine, con el respaldo de la Dauphine en 1955.

El Renault 4CV en España

Conocido popularmente en España como «cuatro-cuatro», fue ensamblado en la factoría Valladolid (España) desde 1953 hasta 1959, caracterizado por sus seis embellecedores cromados en la parte delantera y el escudo de Valladolid en el centro del volante. El apelativo popular de “cuatro-cuatro” vino importado de Francia con las primeras unidades que llegaron a España a finales de los cuarenta. La característica de tener cuatro puertas, cuatro plazas y cuatro caballos fiscales franceses, hicieron de caldo de cultivo para el apelativo “quatre-quatre”. En España se importó tal cual, «españolizando» el nombre y los caballos fiscales que debido al distinto modo de medir la potencia fiscal en España, pasaron a ser siete en vez de cuatro.

Carnet de identidad

Dimensiones: Largo: 3,60 m – Anchura: 1,43 m – Altura: 1.40 m – Peso: 560 kg.

Motor: gasolina – 4 cilindros en línea de 747 c.c.. El bloque de motor estaba fabricado en fundición con camisas húmedas intercambiables, la culata en aluminio, y el cigüeñal tenia tres apoyos.

Potencia: 17/21 CV.

Refrigeración: por agua en circuito abierto con bomba mecánica.

Transmisión: caja de cambios con palanca al suelo de tres velocidades y marcha atrás.

Carrocería: autoportante de acero con cuatro plazas y cuatro puertas basculantes sobre el pilar central.

Dirección: de cremallera.

Frenos hidráulicos: delanteros y traseros de tambor.

Suspensión delantera y trasera: muelles.

Velocidad máxima: 90 km/h.

 

 

 

Artículo anterior

El Audi lunar quattro, listo para viajar a la Luna

Siguiente artículo

30 años después, el emblemático Nissan Patrol del París Dakar 1987 vuelve a las dunas del Sáhara

El autor

Jose Antonio

Jose Antonio

Sin comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *