Clásicos

Una historia de excelencia automotriz Clase S Mercedes-Benz

La Clase S Mercedes-Benz es sinónimo de lujo, confort y seguridad de conducción. Por ello, esta familia de la serie modelo ha tenido un impacto duradero en la reputación de la marca. Su larga y distinguida historia se remonta a principios del siglo 20.

La gran tradición de la Clase S sigue la filosofía de un coche que siempre ha respondido plenamente a las tendencias y demandas de su tiempo. Estas respuestas han llegado en forma de tecnologías innovadoras y pioneras en sistemas de seguridad, así como soluciones para una mayor comodidad. Son estas fortalezas que permiten a cada generación de la Clase S para establecer nuevos estándares en el desarrollo de vehículos y que hacen de este modelo de la serie el epítome de la ingeniería automotriz. Las cifras de ventas hablan por sí solas: más de 3,5 millones de berlinas de la Clase S se han vendido desde 1951, haciendo de este vehículo más exitoso del mundo en el segmento de lujo de gama alta.

La línea directa ancestral de la Clase S se inició en 1951, cuando Mercedes-Benz regresó a la serie de sesiones de alto nivel por primera vez desde el fin de la Segunda Guerra Mundial con el modelo 220 (W 187). Lanzado al mismo tiempo, el prestigioso Mercedes 300 (W 186) fue el coche más grande de la producción en serie en Alemania y el criterio por el cual los demás vehículos de lujo se midieron. Llegó a ser conocido como el “Mercedes Adenauer”, ya que era el coche oficial favorito de la canciller alemana Konrad Adenauer.

La siguiente generación de la Clase S en 1954: el modelo 220 (W 180) fue el primer Mercedes-Benz de seis cilindros que contaba con un diseño de carrocería autoportante. Su diseño ultra-moderno ofrecía unos niveles de confort inauditos. El eje de giro de un solo conjunto, había sido desarrollado para los coches de competición de Mercedes.

Los modelos introducidos en 1959 “Tailfin” ganó su apodo por las líneas de visión sobria que adornan las alas traseras. El modelo de la serie 111/112 supuso un hito en la historia del automóvil, ya que esta fue la primera vez que la seguridad había sido puesto en servicio en un coche de producción en serie.

En 1963, Mercedes-Benz lanzó el prestigioso modelo 600 (W 100), que siguió en la tradición de los Super Mercedes. Este exclusivo vehículo estaba disponible como una limusina, estándar o larga distancia entre ejes. Sus extensas citas refleja el pináculo de lo que era tecnológicamente posible en ese momento.

Los elegantes de la serie de modelos 108/109 – El sucesor del “tailfins” – hizo su debut en 1965. Lo más destacado de esta nueva generación de la Clase S fue el 300 SEL 6.3 modelo que apareció en 1968. Este era el vehículo más alto de la gama, utilizaba el mismo motor V8 del modelo 600 y ofrecía un rendimiento a la par de los coches deportivos.

En 1972, la serie modelo 116 estableció nuevos estándares con su diseño moderno y amplias funciones de confort y seguridad. Fue el primer modelo de serie en llamarse oficialmente la Clase S, aunque la letra S ha sido durante mucho tiempo utilizado internamente por Mercedes-Benz como una designación para vehículos de alta gama. En 1978, el modelo de la serie 116 se convirtió en el primer coche de producción en serie para ofrecer anti-bloqueo de frenos.

Lanzado en 1979, el modelo de la serie 126 tiene un diseño limpio y moderno que acabó con los parachoques cromados tradicionales en favor de los de plástico. La serie modelo 126 subió el listón en cuanto a la aerodinámica, confort de conducción y la seguridad. La bolsa de aire (airbag), por ejemplo, hizo su debut en esta serie de modelos en 1981, al igual que la bolsa de aire del pasajero delantero en 1988.

Presentado por Mercedes-Benz en 1991, la Clase S de la serie modelo 140 entregaba el máximo confort y rendimiento. El SE y SEL 600 600 fueron los primeros Mercedes-Benz movidos por un motor V12. En 1995, el ESP ® (Programa Electrónico de Estabilidad) fue equipado de serie en el V12 versiones – una primicia mundial.

En 1998, la Clase-S Modelo 220 llegó al mercado como el vehículo insignia de la estrategia de nuevos productos de Mercedes-Benz. Se caracterizaba por un diseño mucho más delgado que su predecesor. Las innovaciones disponibles en esta Clase S incluían el control del sistema COMAND, sistema de visualización y de proximidad DISTRONIC controlado por el sistema de control de crucero, control activo de la suspensión (ABC, disponible a partir de 1999), y el sistema de protección de los ocupantes PRE-SAFE preventivo (2002).

En 2005, Mercedes-Benz presentó su concepto de seguridad integral de la serie modelo 221 de Clase-S. Mediante la incorporación de todos los elementos de seguridad activa y pasiva, este Clase-S habia dado a Mercedes-Benz un importante paso, más cerca de la visión de la seguridad y conducción sin accidentes. En 2009, la serie modelo 221 se convirtió en el primer Mercedes-Benz en ofrecer una propulsión híbrida – al mismo tiempo, el S 400 HYBRID se convirtió en el primer vehículo de serie de producción en ser equipado con una batería de ion-litio.

La tradición exclusiva de la marca Mercedes-Benz Clase-S data de principios del siglo 20. Desde entonces, la gama de productos ofrecidos por Mercedes Benz desde 1926 – se ha caracterizado por los modelos más destacados en la gama alta y el soporte de lujo. Son representativos de un enfoque visionario innovador y del desarrollo de la ingeniería de automoción.

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Jose Antonio

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