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Centenario de Automobile Barcelona y otros aniversarios automovilísticos

2019 es un año muy especial para Automobile Barcelona. Todo un siglo de historia. Pero en esta efeméride tan significativa, el Salón Internacional del Automóvil Automobile no está solo a la hora de soplar velas. Porque también celebran aniversario…

Una cifra redonda: 100 años. El Salón Internacional de Barcelona celebra en 2019 su aniversario, acompañado por dos marcas también centenarias, Citroën y Bentley, y por una entidad tan importante como la Organización Internacional de Constructores de Automóviles, OICA, que siempre ha estado mano a mano y apoyando el Salón de Barcelona.

Pero todavía hay más. Aunque más jóvenes, 2019 pasará a la historia como la fecha en la que dos de los grandes protagonistas en la historia de la automoción española, el Renault 12 y el Seat 1430, alcanzaron el medio siglo de vida. ¡Felicidades!

Citroën. 100 años de éxitos

La marca francesa fue fundada por André Citroën en 1919. Su primer modelo, el Tipo A, supuso el primer coche europeo fabricado en serie, un automóvil revolucionario para la época. A lo largo de su siglo de historia, la marca ha puesto en el mercado modelos vanguardistas, pero funcionales. Su vinculación con España comenzó muy pronto: en 1924 André Citroën fundó la Sociedad Española de Automóviles Citroën. La fábrica de Vigo inició su actividad en 1957 como factoría Citroën (Citroën Hispania, S.A.).

El icono 2 CV.

Muchos de sus modelos han marcado una época. Uno de sus iconos es el 2 CV, diseñado antes de la II Guerra Mundial con la denominación TPV, dotado de un motor de dos cilindros opuestos y refrigerado por agua, que rendía 8 CV. Después de la contienda, la versión definitiva que salió al mercado empezó a comercializarse en 1948 sobre la base del diseño original, con cambios evidentes. Utilizaba el motor 2 cilindros original de 375 cc, pero refrigerado por aire y dotado de motor de arranque eléctrico. Su personal diseño mantuvo la capota de tela. Se fabricó entre 1948 y 1990.

La llegada de “el tiburón”.

Otro modelo representativo del diseño audaz de la marca y sus atrevidas ideas tecnológicas fue el DS 19, conocido como “el tiburón”, lanzado en 1955. Una gran berlina, de formas aerodinámicas, dotado de suspensión hidroneumática, frenos de discos delantero y dirección asistida. Se fabricó hasta 1975.

Bentley. Un siglo de lujo y deportividad

Sus coches siguen suponiendo hoy en día la máxima expresión del lujo y la deportividad. Nos referimos a Bentley que en este 2019 ha conseguido escribir su historia ya durante 100 años.

Una historia con letras mayúsculas desde que Walter Owen Bentley creara Bentley Motors, en 1919. Un siglo que la marca de origen británico quiere conmemorar de diferentes maneras. La primera, cambiando el diseño de su logotipo en todos los modelos fabricados en este año. Un logotipo con el diseño clásico del emblema de la marca, pero al que añade en los laterales los años 1919 y 2019, y empleando un color característico en contraste sobre el fondo negro, que denomina Centenary Gold. Este color será el que utilice la marca en los diferentes motivos conmemorativos que colocará en sus coches a lo largo de estos meses. Lo pondrá en detalles como los tapabujes de las ruedas, las costuras de asientos y guarniciones, o el pomo del cambio.

Comienzos difíciles.

Bentley tuvo un arranque difícil y, hasta 1921 no vendió su primer coche. Presentó su primer chasis con motivo del Salón de Londres de 1919, terminando el motor dos años después, un 3 litros diseñado por el ingeniero militar Clive Gallop. Un motor que servía tanto para adaptarse a una elegante berlina como para correr con éxito en Brooklands, Tourist Trophy… o Indianápolis. A mediados de los años 20, W.O. Bentley encontró un socio que le permitió dar el empujón definitivo. Woolf Barnato, uno de sus deportivos y acaudalados clientes, dio realce y prestigio internacional a la marca y la permitió introducirse en la competición, logrando ganar las 24 Horas de Le Mans. El emblemático fabricante británico dominó la prueba entre 1927 y 1930. En esa época, los Bentley “4,5 litre” y “Speed Six” configuraban su oferta.

En 1931, tras la crisis de 1929 que dio origen a la Gran Depresión, Bentley fue adquirida por Rolls Royce y, bajo su tutela, se alejó de las pistas de carreras. Se convirtió, como la marca matriz, en la máxima representación del lujo pero, como seña de identidad, siempre con aires de deportividad. Lanzó en aquella época el Mk VI, el primer Bentley carrozado de serie (hasta entonces eran vestidos por distintos carroceros, principalmente Mulliner). En 1952 le sucedió el R Type, que sirvió de base para el Continental, su modelo más famoso en aquella etapa, un refinado coupé de altas prestaciones.

En manos del grupo VW.

A finales de la década de los ’70, Rolls Royce también tuvo dificultades financieras, que fueron salvadas por la nacionalización y, en 1980, por la empresa aeronáutica Vickers. La nueva propietaria de Bentley volvió a darle una identidad propia, con modelos como el Mulsanne y versiones actualizadas del Continental, Brooklands y Turbo. Pero su fabricación semi artesanal no resultaba rentable. Y fue entonces cuando el Grupo VAG se hizo cargo de Bentley.

Una etapa que dura hasta nuestros días: a partir del año 2003, sus nuevos dueños alemanes optimizaron su producción y modernizaron la gama, aplicando la avanzada tecnología del Grupo VW. Pero siempre conservando intacta la filosofía con la que W.O. Bentley y W. Barnato dotaron a sus productos desde su nacimiento. También volvieron a la competición, y a su prueba fetiche, las 24 Horas de Le Mans, donde lograron su sexta victoria.

La sede de Bentley sigue en Inglaterra, en Crewe, aunque también utiliza otras factorías del Grupo para su producción. Siempre con el sello de la exclusividad, la máxima tecnología, el lujo, la deportividad y el diseño, que se plasma en los actuales Mulsanne, Continental GT o Bentayga.

OICA. Cien años defendiendo al sector

La Organización Internacional de Constructores de Automóviles, OICA, siempre fiel al Salón Internacional del Automóvil, también cumple cien años. Se funda en París en 1919 para defender los intereses de los fabricantes de vehículos e importadores, agrupados dentro de su federación nacional.

La OICA coordina la comunicación entre los fabricantes, así como los principales salones internacionales del automóvil. Y el Salón de Barcelona no ha sido una excepción: lo lleva apoyando básicamente desde su nacimiento.

La Organización Internacional de Constructores de Automóviles, OICA, cuenta con 39 miembros, repartidos en todos los continentes. Los miembros lo forman asociaciones de la industria, e incluyen la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA) y la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC). Todos los principales fabricantes de equipos originales de Europa, Rusia, EE. UU., China, Corea, Japón e India, por tomar solo algunos ejemplos, están representados en la OICA por sus organizaciones nacionales.

Para su centenario, la OICA ha cambiado su logotipo, buscando un diseño moderno que refleje la futura movilidad basada en las nuevas tecnologías y la conectividad. El logo contiene un símbolo junto al acrónimo, que refleja elementos relacionados con el automóvil.

El Renault 12. Bodas de Oro

Uno de los fabricantes con más solera en la historia de la automoción española, Renault, se une al centenario de Automobile Barcelona con una conmemoración propia. Los 50 años del carismático Renault 12.

El proyecto 117, tras cinco años de desarrollo, vio la luz en 1969 bajo la denominación de Renault 12, presentándose en sociedad en nuestro país precisamente en el Salón del Automóvil de Barcelona. La factoría Renault de Valladolid lo estuvo fabricando entre 1969 y 1983, produciendo un total 434.348 unidades. Su buena acogida en mercados emergentes alargó su producción en otros países, como Turquía o Argentina, hasta 1999. Y en Rumania hasta 2006, bajo la marca Dacia.

El R12 era una berlina de cinco plazas con motor y tracción delantera, disponible con dos tipos de carrocería, berlina de cuatro puertas (Berline) y familiar de cinco (Break). Y disponía en su lanzamiento de un motor de gasolina de cuatro cilindros en línea. Con una cilindrada de 1.269 cc, rendía 54 CV de potencia, asociado a una caja manual de 4 relaciones.

En 1971 se lanzó la versión «S» en España, que montaba un carburador de doble cuerpo, entre otros retoques mecánicos, con lo que se incrementaba su rendimiento hasta los 68 CV. Esta versión también incluía novedades estéticas, como un doble faro delantero, a la vez que un interior más cuidado y con asientos con mejor sujeción. En 1976 se reorganizó la gama e incluyó la versión TS, con un motor de 1.397 cc y 70 CV. La versión Gordini fue la más deportiva y potente, con una mecánica de 1.565 cc y 125 CV, aunque no se vendió en España.

El Renault 12 tuvo una gran acogida en nuestro país, al igual que en los principales mercados europeos, que nació para sustituir al R-10 dentro de la oferta de la marca francesa. Una berlina familiar, con buena habitabilidad para su época y capacidad de maletero, con una estética cargada de personalidad y un conjunto muy ligero, con un peso oficial de 930 kg. En su largo recorrido fue objeto de diversas actualizaciones, en las que fue ampliando su equipamiento y adoptando diferentes elementos estéticos para modernizar su imagen. En 1983 dejó paso a su sustituto, el R-18, en los principales mercados europeos.

Seat 1430. ¡Feliz 50º cumpleaños!

Como no podía ser de otra manera, SEAT también celebra junto a Automobile Barcelona su propio aniversario: los 50 años de su carismático Seat 1430.

Un aniversario que ha coincidido prácticamente con otro hito destacado en la historia de Seat: la unidad “un millón” que salió hace ya 50 años de la cadena de montaje de la fábrica de Barcelona. Una cifra que en 1969 se alcanzaba por primera vez en España y que iba a suponer un importante respaldo a la joven industria automovilística de nuestro país. El Seat “un millón” fue un 124, una berlina que empezó a comercializarse en 1968 (en mayo de 2018 celebró su medio siglo) y que precisamente era la base del Seat 1430, un modelo con desarrollo propio en España, independientemente de Fiat, la casa matriz.

Así, en 1969 aparece el Seat 1430, que ya estéticamente se diferenciaba del 124 en los pilotos traseros, pero sobre todo en una parrilla delantera con un doble faro cuadrado, que le imprimía más carácter. Toda una declaración de intenciones, porque bajo el capó delantero escondía un motor más grande y potente, con mayor cilindrada. Pasaba de 1.167 cc y 60 CV de potencia a 1.438 cc y 70 CV, estando disponible con carrocerías, sedán y familiar.

El Seat 1430, además de convertirse en una berlina de prestigio en nuestro país para el cliente particular, sirvió de base para desarrollar diferentes versiones especializadas. Tuvo una conocida variante para la agrupación de tráfico de la Guardia Civil con carrocería familiar (5 puertas), y también hubo versiones ambulancia e incluso transformaciones pick-up.

Fue objeto de versiones especiales, como el coupé diseñado por el afamado carrocero español Pedro Serra, precisamente mostrado al público en el Salón del Automóvil de Barcelona, o el Seat 1430 Coupé Inducar. 

En 1971 fue objeto de una actualización, adoptando nuevos faros posteriores, rejillas de aireación diferentes en el pilar C, remates en color negro en la carrocería y la calandra anodizada, también en negro.

Pero fue en 1973 cuando introdujo novedades técnicas más destacadas. El motor del 1430 fue revisado para mejorar su rendimiento, pasando a ofrecer 75 CV. Además, la oferta se ampliaría con una versión de corte más deportivo, que daría mucho de qué hablar: el 1430 Especial 1600, más conocido como el FU 00, que hacía referencia a las letras de identificación del chasis. El motor del FU alcanzaba los 95 CV de potencia y disponía de un chasis más afinado para mejorar su comportamiento, estando disponible también en versión familiar. Y tendría su evolución con el Seat 1430 Especial 1800 (FU 10), dotado de un motor de 1.756 cc, con un carburador Weber 34 de doble cuerpo, rindiendo 118 CV.

Estas versiones del 1430 se homologaron para competir en circuito y en rallyes. Fue en esta disciplina donde abrió el camino del éxito para la marca en el plano internacional, disputando el Campeonato Europeo y el Mundial de Rallyes, pilotados por Salvador Cañellas y Antonio Zanini.

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El autor

Jose Antonio

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