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Conducción eficiente para menos averías

La forma de conducir influye en la vida de un coche, si de verdad quieres que tu coche dure mucho tiempo y kilómetros sin averías aquí te damos algunos consejos para una conducción eficiente:

Empezamos arrancando el coche pisando el embrague, de esta manera padecerá menos la batería. Y desde que ponemos el coche en marcha hasta que alcanza su temperatura normal de servicio no se debe forzar mucho el motor, no dar acelerones; el aceite aun no tiene la fluidez necesaria (aun utilizando actualmente aceites más finos) para lubricar plenamente todas las piezas en movimiento, y el desgaste es mayor.

Ya en marcha no debemos apoyar el pie sobre el embrague, porque forzamos el rodamiento sobre el que actúa, acortando su vida, hasta el punto de tener que sustituirlo antes que su conjunto de embrague. Y cuando estemos parados en una pendiente hemos de frenar el vehículo y poner cambio de marchas en punto muerto o neutro, no lo mantengamos con el juego de embrague, esta costumbre reduce considerablemente su vida útil. Habituándonos a frenar el vehículo reduciendo marchas progresivamente y sin brusquedades; no frenemos con el embrague pisado, pues gastamos más frenos y combustible. Un motor consume un litro menos aproximadamente reduciendo que al ralentí.

Si llevamos una conducción relajada que es positivamente beneficiosa para el bajo consumo y ahorro, además de las emisiones de gases. Debemos ya con el motor caliente y no siempre, apurar 2a o 3a marcha para limpiar los depósitos de hollín que se acumulan en el motor y que ocasionan averías a la larga, y todavía más en los diésel modernos con filtros de partículas. Y ya cuando llegamos a nuestro destino y vayamos a parar el motor no hemos de dar acelerones, y más si es un motor con turbo. Los turbos giran sin tracción o arrastre a 150.000 rpm (revoluciones por minuto) aproximadamente. Aun parado el motor, sigue girando varios minutos y ya sin engrase y refrigeración. Por lo cual conviene dejar el motor al ralentí unos minutos antes de pararlo para alargar su vida.

Con esto y un buen mantenimiento tu coche te lo agradecerá y tu bolsillo también.

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El autor

Jose Antonio

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