Reportajes

Consejos de mantenimiento básico para tu coche – Líquidos

Además de un plan periódico de revisiones ya marcado por el fabricante e indicado en el manual de usuario del vehículo. Estas son nuestras recomendaciones para un mantenimiento básico, en este post de los líquidos y para un funcionamiento correcto de tu coche.

Aceite; no solo es importante la densidad, que es lo que habitualmente se mira (5W/30, 10W/40,…). Es hasta más importante la calidad, marcado por unas normas. Se podría decir; que es la sangre del motor, y de sus características dependerá la vida y el consumo de este. El nivel se ha comprobar en parado, con el motor caliente y después de cinco minutos, y por su puesto con el vehículo a nivel. La mayor parte de los fabricantes pintan de un color los puntos de control (amarillo, naranja…) que pueden comprobar los usuarios. El nivel de aceite se controla mediante una varilla que lleva dos marcas, mínimo y máximo (entre ellas suele haber aproximadamente un litro), es recomendable que este entre las dos. La falta de aceite produciría una bolsa de aire en el circuito de engrase, ocasionando un posible gripaje de motor. Esto es debido a que el aceite es bombeado desde el carter (deposito de aceite) y vuelve a el escurriendo por las paredes del motor, con lo que puede llegar a quedarse el carter sin aceite si esta por debajo del mínimo del mínimo. En el caso de que estuviera por encima del máximo de control de la varilla, lo quemaría el motor, más si llega a la altura de los pistones. Produciendo subidas de las revoluciones del motor y depósitos de grasa en diferentes partes del motor.

Liquido refrigerante-anticongelante; su cometido no es solo la proteger el motor de la congelación y sus graves consecuencias. También tiene la función de refrigerar y lubricar, los motores suelen funcionar por encima del valor de ebullición (dado que su rendimiento es mayor), y esto no lo soportaría un motor con el líquido que ya haya perdido sus propiedades, o con agua común. Su nivel ha de estar entre las dos marcas, indicadas en el depósito. Si se ha de añadir, siempre con el motor frió para evitar accidentes, por la presión y temperatura que tiene el circuito. Añadiríamos líquido del mismo tipo, no solo visible por el color (ver manual), en casos extremos por pérdida de líquido podríamos utilizar otro tipo, incluso agua. Si la pérdida es abundante, llamemos a la grúa o nos jugaremos la vida del motor. Tengamos en cuenta el dato de que en el depósito hay aproximadamente solo un litro de líquido, pero en el resto de circuito más de cinco. Esto quiere decir que si solo hay uno o dos centímetros de liquido en el deposito no nos vamos cargar el motor, pero si se ha de rellenar lo antes posible y comprobar de que no haya ninguna fuga.

Líquido de frenos y embrague; con el paso del tiempo este líquido va acumulando residuos y se va oscureciendo, además acumula depósitos de agua procedentes de la humedad, que va deteriorando el sistema de frenado, ocasionando averías de reparación costosa. Cambia el liquido cada dos años o de 30 o 40.000kms. el nivel como en el resto a de estar entre marcas indicadas en el deposito, el nivel va bajando conforme se van desgastando las piezas de fricción del sistema de frenado, algo normal. Si la falta de líquido fuera muy continua, habría que revisar los circuitos de frenos y embrague (si es hidráulico, pues suelen utilizar el mismo liquido) inmediatamente por la situación de riesgo que ello conlleva.

Artículo anterior

Lamborghini Urus

Siguiente artículo

Fenómeno “Downsizing”

El autor

Jose Antonio

Jose Antonio

Sin comentarios

Deja una respuesta